Hace unos días me comentaba un amigo que había contratado un decorador para su casa y que antes de hablar siquiera de dinero, lo primero que le preguntó el "diseñador visual de interiorismo urbano" era que dónde iba a ir ubicado el
aparato de TV. A partir de ahí se distribuiría el resto de mobiliario, objetos de decoración, etc. El poder de influencia que ejerce semejante
aparato da que pensar.