En marketing hay un término que expresa muy bien lo que está pasando: son los category killers o asesinos de categorías. Su función básicamente es la de arrasar con el pequeño comercio. ¿Queremos juguetes? A Toys r us. ¿Discos? A Fnac. ¿Un martillo y unos clavos? A Leroy Merlin. ¿Un balón de fútbol? A Decathlon. ¿Una radio? A Mediamarkt.
Mostrando entradas con la etiqueta category killer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta category killer. Mostrar todas las entradas
jueves, 15 de noviembre de 2012
10
El pequeño comercio y los "category killers"
La tienda de discos donde pasábamos la tarde viendo carátulas y portadas cerró hace ya unos años, el negocio de electrónica de nuestro vecino Armando se fue a pique y, con él, Armando, su familia y su hipoteca. El colmado del señor Eloy al que debemos parte del colesterol de nuestra infancia gracias a sus donuts, palmeras y triángulos es ahora una inmobiliaria, y la juguetería que vio crecer nuestras narices pegadas a sus cristales es una sucursal de La Caixa.
En marketing hay un término que expresa muy bien lo que está pasando: son los category killers o asesinos de categorías. Su función básicamente es la de arrasar con el pequeño comercio. ¿Queremos juguetes? A Toys r us. ¿Discos? A Fnac. ¿Un martillo y unos clavos? A Leroy Merlin. ¿Un balón de fútbol? A Decathlon. ¿Una radio? A Mediamarkt.
En marketing hay un término que expresa muy bien lo que está pasando: son los category killers o asesinos de categorías. Su función básicamente es la de arrasar con el pequeño comercio. ¿Queremos juguetes? A Toys r us. ¿Discos? A Fnac. ¿Un martillo y unos clavos? A Leroy Merlin. ¿Un balón de fútbol? A Decathlon. ¿Una radio? A Mediamarkt.
Etiquetas:
barrio,
category killer,
colmado,
pequeño comercio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)