En el fondo, quizás sea que las inmobiliarias nos quieren echar una mano evitando que cometamos el error de comprar la vivienda, y más en la época actual. Como no lo pueden decir abiertamente, nos mandan mensajes encubiertos intentando salvarnos del Anticristo. Frente a hospital: lo que promete seguridad, en realidad significa ruido de sirenas de ambulancia, aparcamientos reservados donde nunca podremos estacionar y decenas de personas fumando en la acera impidiendo el paso al portal. Muy habitual que nos la vendan con la ya comentada, el pasado jueves, virtud del doble acristalamiento.
