Es tal nuestro consumismo , y el ciclo de los productos tan efímero, que buscar un nombre que sea sinónimo de calidad en el menor tiempo posible es muy complicado. Así que hay que recurrir a adjetivos que, de algún modo, estimulen el proceso.
Vega Sicilia, Chivas Regal, Sebago, Louis Vuitton, Cohibas, Omega o BMW respiran calidad. Su fama es merecida, pues ha sido ganada a base de esfuerzo, tesón y preocupación por los detalles. El tiempo ha sido justo juez, determinando que esos artículos merecen la pena y también quien ha permitido aumentar el precio de los mismos año tras año, pues lo bueno suele ser caro, aunque a la larga no lo sea tanto.