Aunque ya se habló de este tema hace justo un año, no puedo evitar comentarlo de nuevo. Todo lo que sea cuidar de las fiestas ancestrales españolas, como Papá Noel, el día de San Patricio o Halloween, merece un respeto aunque solo sea por nuestros antepasados, que tanto lucharon por evitar que cayesen en el olvido.
Uno ve la integración de la fiesta de las calabazas y la chorrada absoluta del "truco o trato" y no cabe duda de que España es un país de lo más permeable y permisivo, capaz de aceptar como propias, prácticamente en cuestión de semanas, tradiciones y costumbres de otros pueblos. No solo aceptarlas, sino ponerlas por encima de las nuestras sin ningún tipo de rubor.
Y es que a mí que me llamen clásico, pero eso de "no fuimos al cementerio a ver a los abuelos porque acabamos muy tarde la fiesta de Halloween y los niños estaban cansados" me parece digno de que los difuntos de verdad se revuelvan en sus tumbas e incluso que salgan de ellas y vengan a hacer justicia tirando de guadaña sin cortarse.
